Mi amigo está hablando sobre suicidio. ¿Qué debo hacer?

Señales de advertencia de suicidio

Todo el mundo se siente triste, deprimido o enojado algunas veces, especialmente cuando tiene que lidiar con las presiones de la escuela, los amigos y la familia. Sin embargo para algunas personas esa tristeza y desesperanza simplemente no va a desaparecer, e incluso los problemas más pequeños parecen ser muy difíciles de manejar.

La depresión puede afectar muchas áreas de la vida y la perspectiva de una persona. Alguien que tiene sentimientos muy intensos de depresión, dolor emocional o irritabilidad, puede empezar a pensar en el suicidio.

 

Puedes haber oído decir que las personas que hablan sobre suicidio en realidad no llegan a hacerlo. Esto no es verdad. Las personas que hablan sobre suicidio pueden ser propensas a intentarlo.

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Otras señales de advertencia de que alguien está pensando en el suicidio incluyen:

·       hablar sobre el suicidio o la muerte en general

·       hablar acerca de "partir"

·       hablar de sentirse desesperanzado o culpable

·       apartarse de los amigos o la familia y perder interés de salir

·       desinterés de participar en actividades favoritas

·       tener problemas para concentrarse o pensar con claridad

·       experimentar cambios en los hábitos de alimentación o sueño

·       iniciar un comportamiento autodestructivo (por ejemplo: beber alcohol, consumir drogas, o conducir demasiado rápido)

Como amigo, puedes darte cuenta si la persona está atravesando por momentos difíciles. Algunas veces un evento específico, estrés o una crisis, como la rotura de una relación o la muerte de un familiar, puede desencadenar un comportamiento suicida en alguien que ya estaba sintiéndose deprimido y mostrando las señales de alarma enumeradas arriba.

Lo que puedes hacer

Preguntar

Si tienes un amigo que está hablando acerca del suicidio o mostrando otras señales de alarma, no esperes para ver si él o ella comienza a sentirse mejor. Habla al respecto. La mayoría de las veces la gente que está considerando el suicidio está dispuesta a discutirlo si alguien le pregunta mostrando que le preocupa y que le importa.

Algunas personas (tanto adolescentes como adultos) son reticentes a preguntar a los adolescentes si han estado pensando acerca del suicidio o si han estado haciéndose daño ellos mismos. Esto es porque sienten temor de que al preguntar puedan plantar la idea de suicidio en la mente de la otra persona. Esto no es cierto. Preguntar es siempre algo bueno.

Iniciar una conversación con alguien que tú creas que puede estar considerando el suicidio ayuda de muchas maneras. Primero permite que busques ayuda para esa persona. Segundo, el sólo hecho de hablar al respecto puede ayudar a la persona a sentirse menos sola, menos aislada y más comprendida y que a alguien le importa. Lo cual, para empezar, significa unos sentimientos opuestos a los que podrían llevarla a pensar en el suicidio. Tercero, hablar puede proveer una oportunidad para considerar que puede haber otra solución.

Preguntar a alguien si él o ella están teniendo pensamientos acerca del suicidio puede ser difícil. Algunas veces ayuda hacerle saber a tu amigo por qué tú le estás preguntando. Por ejemplo, tú puedes decir: "He notado que tú has estado hablando mucho acerca de querer estar muerto. ¿Has estado teniendo pensamientos acerca de matarte?"

Escucha

Escucha a tu amigo sin juzgarlo y ofrécele la seguridad de que tú estás allí porque te importa. Si tú crees que tu amigo está en un peligro inmediato, mantente cerca de él o ella, asegúrate de que no se quede solo.

Cuenta

Incluso si tú has jurado guardar el secreto y sientes que si lo cuentas estarías traicionando a tu amigo, aun así busca ayuda. Tan pronto como sea posible comparte tu preocupación con un adulto en el cual confíes. También puedes llamar al número de emergencia local.

Lo importante es notificar a un adulto responsable. Aunque puedes sentir la tentación de tratar de ayudarle a tu amigo por tus propios medios, siempre es más seguro buscar ayuda.

Después del suicidio

Algunas veces incluso con tú ayudas y la intervención de adultos, un amigo o compañero de clase puede intentar suicidarse o morir a consecuencia de suicidio. Cuando esto sucede, es muy común sentir diferentes emociones. Algunos adolescentes dicen que se sienten culpables, especialmente si sienten que hubieran podido interpretar mejor las acciones o palabras de ese amigo. Otros dicen sentirse enfadados con la persona por haber hecho algo tan egoísta. Incluso hay quienes dicen no sentir nada en absoluto, porque están muy llenos de dolor como para procesar las emociones.

Cuando alguien intenta suicidarse, aquellos que conocen a la persona pueden sentir temor o incomodidad de hablarle al respecto. Trata de superar estos sentimientos e incomodidad, ya que este es un momento en que la persona necesita estar totalmente conectada con otros.

Si tú estás teniendo dificultades para lidiar con el suicidio de un amigo o compañero de clase, es mejor que hables con un adulto en el cual confíes. Es normal sentir aflicción luego que un amigo se suicida; pero si esa tristeza comienza a interferir con tu vida diaria, esta es una señal de que tú puedes necesitar hablar con alguien acerca de tus 

TOMADO DE

 

https://kidshealth.org/es/teens/talking-about-suicide-esp.html


MITOS




13 RAZONES PARA VIVIR

TRECE CONSEJOS PARA PREVENIR UN SUICIDIO



PARA LOS PADRES

Diez cosas que los padres pueden hacer para prevenir el suicidio

A medida que los niños se convierten en adolescentes, es más difícil para los padres saber cómo se sienten y qué están pensando. ¿Cuándo los cambios de temperamento se convierten en algo en algo de preocupación?

Es importante saber qué factores pueden poner al adolescente en riesgo del suicidio. Invierta algo de su tiempo en leer estas 10 formas de ayudar a prevenir que una tragedia ocurra. Entre más sepa, estará mejor preparado para entender qué puede poner en riesgo a su niño.

1. No permita que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control.

Tal vez su hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero podría ser algo más si dura más de una par de semanas.

  • Realidad: 9 de cada 10 adolescentes que se quitan la vida cumplían el criterio para un diagnóstico de problemas o trastornos psyquiátricos o mentales, más de la mital de ellos con trastornos del estado de ánimo, tales como la depresión ansiedad.

Las personas deprimidas suelen aislarse, cuando en secreto están llorando para que se les rescate. Muchas veces sienten demasiada vergüenza para comunicar su tristeza a otros, incluidos a mamá y papá. Los hombres en particular pueden intentar ocultar sus emociones debido a la creencia errónea de que exhibir vulnerabilidad es una muestra de debilidad.

No esperemos a que los jóvenes vengan a nosotros con sus problemas. Toque a su puerta, siéntese en la cama y dígale, “Te noto triste. ¿Hay algo de lo que te gustaría hablar? Tal vez te puedo ayudar”.

2. Escuche a su hijo adolescente, incluso cuando no está hablando.

No todos, pero la mayoría de los menores que están pensando en el suicidio (a lo que se le llama ideación suicida) transmiten su estado mental atormentado por medio de conductas conflictivas. Los estudios han descubierto que un rasgo común de las familias destrozadas por el suicidio de un hijo o una hija es la mala comunicación entre los padres y el hijo. Sin embargo, existen por los general tres o más factores o circunstancias que están presentes al mismo tiempo en la vida del niño cuando él o ella están pensando en quitarse la vida.

Estas incluyen, pero no se limitan a las siguientes:

Si su instinto le dice que un adolescente podría ser un peligro para sí mismo, preste atención a sus instintos y no permita que se quede solo. En este caso, es mejor exagerar que restarle importancia. Lea: Como comunicarse con su adolescente.

3. Nunca ignore las amenazas de suicido como un melodrama típico de los adolescentes.

 

Cualquier declaración escrita o verbal que diga "Me quiero morir" o "Ya no me importa nada" debe considerarse con seriedad. Con frecuencia, los menores que intentan suicidarse les dijeron a sus padres en repetidas ocasiones que pretendían matarse. La mayoría de la investigación sustenta que las personas que amenazan abiertamente con el suicidio, en realidad no intentan hacerlo y que la amenaza es sólo un llamado desesperado pidiendo ayuda. Aunque esto es cierto en muchos casos, ¿qué padre o madre se arriesgaría a equivocarse.

Cualquiera de estas otras llamada de auxilio requieren de su atención y acción inmediata y de pedir ayuda a un profesional lo más pronto posible:“Nada me importa”.

  • Me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral”.
  • A veces quisiera solo dormirme y no volver a despertar”.
  • Todos estarían mejor sin mí".
  • No tendrás que preocuparte por mí por mucho tiempo”.

Cuando un adolescente empieza a hacer comentarios poco disimulados como esos o directamente admite que está pensando en suicidarse, intente no sobresaltarse (“¡¿Qué, estás loco?!”) ni menospreciar (“¡Qué cosa más ridícula dices!”). Sobre todo, no le diga, “¡No lo dices en serio!”; aunque es probable que usted esté en lo correcto. Esté dispuesto a escuchar sin juzgar a lo que realmente está diciendo, que es: “Necesito tu amor y atención porque siento muchísimo dolor y no puedo con esto yo solo”.

Ver a un hijo tan perturbado podría romperle el corazón a cualquier padre. Sin embargo, el enfoque inmediato debe ser consolarlo; después podrá expresar lo que usted siente. En voz calmada puede decir, “Entiendo. Realmente has de sentir mucho dolor por dentro".

4. Busque ayuda profesional de inmediato.

Si la conducta de su hijo adolescente le tiene preocupado, no espere a comunicarse con el pediatra. Contacte a un proveedor de salud mental en su localidad que trabaje con niños para que le haga una evaluación a su niño lo más pronto posible para que su hijo o hija puedan empezar a recibir terapia o asesoramiento si no corren el riesgo de hacerse daño a sí mismos. Sin embargo, llame a la línea telefónica de ayuda o grupo de apoyo en su comunidad o vaya a la sala de urgencias si usted cree que su niño está considerando seriamente el suicidio o puede hacerse daño a sí mismo.   

5. Comparta sus sentimientos.

Hágale saber a su hijo que no está solo y que todos nos sentimos tristes o deprimidos a veces, incluso las mamás y los papás. Sin minimizar su angustia, reconfórtelo diciéndole que esos malos momentos no durarán para siempre. Dígale que las cosas realmente van a mejorar y que usted puede ayudarle durante la terapia y otros tratamientos para que las cosas mejoren para él o ella.

6. Anímelo para que no se aísle de la familia y los amigos.

 

La mayoría de veces es mejor estar con otras personas que estar solo. Pero no lo obligue si dice que no.

7. Recomiende el ejercicio.

La actividad física tan simple como caminar o tan vigorosa como levantar pesas, puede aminorar la depresión leve a moderada.

Existen varias teorías que explican por qué:

  • Hacer ejercicio hace que una glándula del cerebro libere endorfinas, una sustancia que se cree que mejora el estado de ánimo y reduce el dolor. Las endorfinas también reducen la cantidad de cortisol en la circulación. El cortisol que es una hormona que se ha vinculado con la depresión.
  • El ejercicio distrae a las personas de sus problemas y les hace sentir mejor de sí mismos.
  • Los expertos recomiendan ejercitarse de treinta a cuarenta minutos al día, de dos a cinco días a la semana.
  • Cualquier forma de ejercicio funciona; lo que es importante es que los jóvenes disfruten la actividad y lo hagan de forma constante.

8. Anime a su hijo para que no se exija demasiado por ahora.

Hasta que la terapia comience a hacer efecto, es probable que no sea momento para asumir responsabilidades que podrían resultar abrumadoras. Sugiera que divida las tareas grandes en tareas más pequeñas y manejables siempre que sea posible y que participe en sus actividades que disfrute y que le causen menos estrés. El objetivo es volver a fomentar la confianza y la autoestima.

9. Recuérdele a un adolescente que esté bajo tratamiento que no espere resultados inmediatos.

La terapia conversacional o los medicamentos suelen tomar tiempo para mejorar el estado de ánimo, por lo que no debe sentirse desilusionado ni culparse si no se siente mejor de inmediato.

10. Si usted tiene armas de fuego en el hogar, guárdelas en un lugar seguro o cámbielas a otro lugar hasta que la crisis pase.

  • Realidad: Suicido con armas de fuego entre los jóvenes estadounidense alcanzó su mayor cifra en 12 años en el 2013, en los cuales la mayoría de las muertes involucraban un arma de fuego que pertenecía a un miembro de la familia, de acuerdo con un informe de el Centro Brady para Prevenir Violencia con Armas de Fuego. Cualquiera de estas muertes podrían haber sido evitadas si el arma de fuego no estuviera disponible.

 

Si sospecha que su hijo o hija es suicida, sería una buena medida mantener el alcohol y los medicamentos bajo llave; incluso las medicinas de venta libre.


Apropiación y uso de la tecnología

Se trata de  la utilización adecuada, pertinente y crítica de la tecnología (artefactos, productos, procesos y sistemas) con el fin de optimizar, aumentar la productividad, facilitar la realización de diferentes tareas y potenciar los procesos de aprendizaje, entre otros